Las personas que pasan gran parte del día en cama o en silla tienen mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión, también conocidas como escaras. Estas lesiones aparecen cuando la piel y los tejidos quedan comprimidos por mucho tiempo, sobre todo en zonas con prominencias óseas.

Zonas de mayor riesgo

Las más frecuentes son el sacro, los talones, las caderas, los codos, los omóplatos y la parte posterior de la cabeza. Conviene revisarlas a diario en busca de enrojecimiento que no desaparece al presionar.

Cambios de posición

  • Cambie la posición del paciente de forma regular, según la indicación del equipo de salud.
  • Use almohadas o cojines para evitar que las prominencias óseas se toquen entre sí.
  • Evite arrastrar al paciente sobre las sábanas; levántelo con ayuda para no dañar la piel.
  • Consulte sobre el uso de colchones o cojines antiescaras.

Cuidado de la piel

Mantenga la piel limpia, seca e hidratada. Después del aseo, seque con suavidad, especialmente en pliegues. Si el paciente usa pañal, cámbielo con frecuencia para evitar la humedad prolongada.

Nutrición e hidratación

Una alimentación con proteínas suficientes y una buena hidratación ayudan a mantener la piel resistente y favorecen la cicatrización. El equipo de salud puede orientar sobre la dieta más adecuada.

Cuándo avisar al equipo de salud

Informe de inmediato si observa heridas abiertas, ampollas, zonas oscuras en la piel, mal olor o fiebre. Una atención temprana evita que la lesión avance.

Esta información es de carácter general y no reemplaza la evaluación ni las indicaciones de su equipo de salud.

¿Necesita atención domiciliaria?

Lunes a Viernes de 9:00 – 18:00 hrs. Fono: (562) 2 750 28 00 · Cel: (+569) 9183 1319

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