Con los años, muchas personas mayores prefieren recibir sus cuidados en casa, rodeadas de sus recuerdos, su familia y su rutina. La atención domiciliaria hace posible este deseo sin dejar de lado el seguimiento profesional que su salud necesita.

Mantener la autonomía

Estar en casa permite que el adulto mayor siga tomando decisiones sobre su día a día: qué comer, a qué hora descansar o qué actividades realizar. Esta sensación de control favorece su ánimo y su motivación para participar en su propio cuidado.

Menos cambios, menos confusión

Los cambios bruscos de ambiente pueden provocar desorientación, sobre todo en personas con deterioro cognitivo. El hogar es un entorno conocido, lo que ayuda a disminuir la ansiedad y los episodios de confusión.

Cuidado personalizado

  • Plan de cuidados adaptado a sus enfermedades y a sus preferencias.
  • Seguimiento de la medicación y control de signos vitales.
  • Rehabilitación y ejercicios en su propio espacio.
  • Detección temprana de cambios en su estado de salud.

Apoyo a la familia

El equipo de salud también orienta a los familiares sobre cómo acompañar, movilizar y alimentar al adulto mayor de forma segura. Esto reduce la carga del cuidador y mejora la calidad de la atención diaria.

¿Cuándo consultar?

Es recomendable evaluar la atención domiciliaria cuando el adulto mayor tiene dificultades para trasladarse a sus controles, requiere curaciones o tratamientos frecuentes, o necesita apoyo profesional para sus actividades diarias.

Esta información es de carácter general y no reemplaza la evaluación ni las indicaciones de su equipo de salud.

¿Necesita atención domiciliaria?

Lunes a Viernes de 9:00 – 18:00 hrs. Fono: (562) 2 750 28 00 · Cel: (+569) 9183 1319

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